“La mejor medicina de todas es enseñarle a la gente
cómo no necesitarla”

Con esta frase del padre de la Medicina, Hipócrates, si bien poco conocida pero llena de un profundo significado es que deseo comentarte de que se trata la Medicina Biorreguladora de Sistemas. Y es que entre las múltiples disciplinas y nuevos paradigmas que surgen del avance científico y tecnológico es precisamente el principio de la Biorregulación el que engloba la combinación perfecta entre tecnología de punta y fundamentos básicos antiguos en materia de salud, ya que su propósito es capacitar al cuerpo para que funcione según su diseño original, que sea capaz de defenderse y regularse sin que para ello deba depender a largo plazo de uno o múltiples medicamentos.

Es importante iniciar entendiendo que nuestro organismo va más allá del cuerpo físico que podemos ver y palpar, es realmente un sistema de redes biológicas muy complejas y extensas que están en continua comunicación e interacción para poder mantener la estabilidad u homeostasis, es decir, el
balance interno y externo que todos conocemos como “salud y bienestar”. Para ser más específicos, los diversos órganos que tenemos constituyen sistemas,
como el sistema nervioso, el sistema inmunológico, el sistema gastrointestinal, entre otros. Y estos sistemas a su vez conforman redes biológicas que se
comunican a través de señales eléctricas, impulsos nerviosos, hormonas, neurotransmisores y toda nuestra química corporal, todo esto con el fin de
mantenernos vivos y asegurar nuestra supervivencia. Es como un gran bosque, constituido por numerosos y variados árboles, cada uno con una función
específica y que se comunican a través de las raíces, compartiendo un terreno en común e interactuando todo el tiempo para mantener la salud del ecosistema.

Es tan asombroso el modo en que nuestro cuerpo está equipado y trabaja todo el tiempo para que estemos saludables, que aún hoy en día se desarrollan
líneas de investigación para entender estos mecanismos y para darles el soporte necesario mediante el uso de fármacos seguros y con el menor impacto negativo posible. Son estos mecanismos autorreguladores los que nos dan la capacidad de vivir, sentirnos bien, ejecutar miles de funciones, defendernos de todas las amenazas de nuestro entorno y responder en casos de emergencia.

Sin embargo, el tipo de alimentación y el estilo de vida altamente procesado, químico, estresante, en muchos casos sedentario que los seres humanos hemos desarrollado sobre todo en los últimos 40 años en combinación con un entorno o medio ambiente cada vez más contaminado y retador han hecho que nuestro organismo haya perdido muchos de los mecanismos reguladores que le permiten defenderse de estas agresiones diarias, por lo cual los procesos que llevan a la enfermedad y al envejecimiento se aceleren a tal punto que incluso nuestro material genético se ve seriamente comprometido.

Ante esta situación tan compleja, que hoy en día es un problema de salud pública mundial, es que el avance médico se ha enfocado en abordar los problemas de salud desde un enfoque Integrativo, que busca no sólo tratar un síntoma específico en un órgano determinado, sino que trata de comprender el origen o raíz de la enfermedad, el cómo ha impactado a todas las redes biológicas y por ende cómo puede tratarse mediante el uso de medicamentos y suplementos que no bloqueen o supriman un síntoma o dolencia, sino que le den al organismo todo el soporte que le permita recuperar sus mecanismos de autorregulación y defensa, que ayuden a los órganos a desintoxicarse y funcionar correctamente, sin verse afectados por efectos secundarios que generalmente ocurren con el uso de fármacos convencionales a largo plazo.

Los medicamentos de acción biorreguladora están compuestos por sustancias naturales (de origen vegetal, animal o mineral) en dosis bajas (microdosis), en
el mismo rango de concentraciones de hormonas, enzimas, neurotransmisores; entre otras sustancias del organismo. En definitiva, se encuentran en las
mismas concentraciones que los mediadores de las respuestas celulares en el propio organismo, por esta razón, consiguen influir en los sistemas de
regulación, sin bloquear procesos metabólicos o reacciones fisiológicas del organismo, ni interferir con otros medicamentos.

Sus características principales son:

  1. Tienen un excelente perfil de seguridad, son muy bien tolerados por el organismo y poseen una eficacia demostrada y avalada por múltiples
    estudios clínicos.
  2. Son útiles para un amplio número de patologías frecuentes.
  3. Pueden ser administrados por diferentes vías: oral, intravenosa, intramuscular, inhalados y vía tópica, lo cual facilita enormemente su uso
  4. Pueden ser utilizados por todos los pacientes, desde la edad pediátrica hasta los pacientes más mayores.

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En Nova Eva, nos sentimos privilegiados de poder ofrecerte una herramienta terapéutica tan valiosa, que va a tener un impacto positivo en todas tus
dimensiones, que respeta tu biología y potencia las capacidades de tu organismo, ya que todos los protocolos son totalmente personalizados en función de tus condiciones y necesidades, en sinergia con las pautas de suplementación funcional, principios nutricionales y de actividad física que
harán de tu experiencia en nuestro centro una verdadera transformación sostenible en el tiempo.

Por: María Gabriela Rodríguez, Medica Integrativa y Biorreguladora.

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